Hoy tenemos asiento y representación en cinco espacios de interlocución con el Distrito, y los ocupamos organizadas: 17 mesas y redes en Medellín, 14 de ellas articuladas en la Red Metropolitana. Pero la ciudad y el país todavía no han dado la discusión de fondo: cómo garantizar el derecho al cuidado y qué protecciones de ley debe tener quien realiza la labor del cuidado.
Estos espacios no nos los regalaron. Detrás de cada representación hay organización, movilización y años de trabajo para sacar el cuidado del ámbito privado, familiar y ponerlo en la agenda pública.
Hoy tenemos asiento en instancias donde se discuten, se vigilan y se construyen decisiones sobre organizaciones sociales, participación, discapacidad, mujeres y cuidado. Conoce cuáles son esos espacios, y quienes son las personas cuidadoras, los líderes y lideresas que nos representan.
Funciona en el marco de la Política Pública de Personas Cuidadoras (Acuerdo 027 de 2015). Participa en la construcción, el seguimiento y la evaluación de sus acciones, y abre espacios para que las personas cuidadoras participemos e incidamos. Cuatro representantes de la sociedad civil:
Directora de la Red de personas Cuidadoras de la comuna 8 - Villa Hermosa.
Director de la Mesa de personas cuidadoras de la Comuna 9 - Buenos Aires.
Directora de la Red Kuidarte de la comuna 5 - Castilla.
Directora de la Mesa de personas cuidadoras de la comuna 15 - Guayabal.
Es una instancia de participación, deliberación, gestión y seguimiento de la Política Pública de Discapacidad.
Apoyo de la Mesa de personas cuidadoras de la comuna 3 - Manrrique. Representante de las personas con discapacidad psicosocial.
Directora de la Mesa de personas cuidadoras comuna 60 - Corregimiento de San Cristóbal. Representante de las personas con discapacidad física.
Es una instancia de participación y representación de las mujeres que permite llevar sus voces, propuestas y necesidades a la discusión de las políticas públicas de igualdad de género y hacer seguimiento a las acciones dirigidas a garantizar sus derechos.
El Consejo hace parte de un proceso histórico de participación de las mujeres en Medellín y de construcción de interlocución entre las organizaciones de mujeres y la institucionalidad.
Consejera titular.
Consejera suplente.
Es la máxima instancia de concertación, orientación, decisión y evaluación entre la Alcaldía de Medellín, los organismos de control y la sociedad civil para el seguimiento de las políticas sociales.
Xiomara López es quien representa al Comité Distrital de discapacidad en este Concejo.
Articula, hace seguimiento y evalúa la Política Pública de Organizaciones Sociales del Distrito.
Antonio Mejía Corerea, representante de las organizaciones sociales no agremiadas del Distrito de Medellín.
La respuesta es No. Esta presencia es el resultado de años de organización, movilización y trabajo de hombres y mujeres que hemos luchado contra la invisibilización del cuidado, especialmente del cuidado que se realiza en el ámbito familiar.
La creación de 16 mesas y redes de personas cuidadoras ha sido una estrategia fundamental para encontrarnos, organizarnos, reconocer nuestras necesidades y llevar el cuidado a los espacios donde se toman decisiones.
En los territorios también hay muestras contundentes de este avance. La participación de algunas lideresas en los CCCI y en los Comités Comunales y Corregimentales de Inclusión demuestra que el cuidado ha ido irrumpiendo en los espacios de participación territorial y, con ello, en la agenda pública.
Nada de esto apareció de la noche a la mañana. Detrás de estos avances hay mujeres y hombres que, con imaginación, organización y tenacidad, hemos trabajado para hacer visible una realidad que durante mucho tiempo permaneció oculta: el trabajo cotidiano de cuidar, sostener la vida y garantizar el bienestar de otras personas.
Por eso, estar hoy en estos espacios tiene un significado que va mucho más allá de ocupar una silla o tener una representación individual.
Es el resultado de un proceso colectivo.
Y también es una muestra de que las personas cuidadoras, las personas con discapacidad, las organizaciones sociales y las mujeres organizadas hemos ido pasando de ser consideradas únicamente como población destinataria de las políticas a participar en los espacios donde esas políticas se discuten, se siguen y se construyen.
El reto ahora es que estas representaciones no funcionen de manera aislada. Podemos escucharnos, compartir información, identificar asuntos comunes y llevar de regreso a nuestras organizaciones y territorios lo que se discute en cada espacio. Porque la participación no termina cuando llegamos a una mesa.
La representación adquiere sentido cuando se convierte en organización, propuesta, seguimiento e incidencia.